Toca decidir...

¡Buenos días! Hay momentos de inflexión en los que debo plantearme un montón de cosas para tomar una decisión correcta y ponderar muchísimo cada una de las variables para no actuar de forma compulsiva, sin saber hacia dónde voy o qué quiero en realidad.
Decidir es un paso complicado en algunas ocasiones, ya que al tomar un camino puedes cerrar completamente la posibilidad de seguir el otro y eso puede significar errar de forma estrepitosa. Aunque siempre he sostenido la importancia de ser feliz con el final obtenido sea cual sea mi decisión.


No soy como Lúa, pero la idea de hacer listas de pros y contras en un momento así me parece lo mejor. Cuando la elaboro veo algunas cuestiones que antes me eran ajenas o no acababa de ver con la suficiente amplitud.
Ayer Mara me decía que en este caso, en la decisión que debo tomar ahora, podía elegir entre salir de mi zona de confort y lanzarme a un vacío sin ver para nada el final del túnel o seguir en ella mientras busco cómo despegar en un futuro.


Esta noche de insomnio le he dado muchas vueltas a esa premisa… Y sí, es bastante cierta, aunque hay una variable importante a tener en cuenta y es la externa, aquella que no depende de mí.
Hace años vivía obsesionada y frustrada, con un vacío en el corazón que no lo llenaba nada. Pasé una época difícil, me sentía atrapada en un deseo inalcanzable y cada paso que daba intentaba llegar a un lugar imposible quebrándome el corazón en mil pedazos. Entonces confiaba ciegamente en alguien, incluso llegué a pensar que había surgido una pequeñita amistad entre nosotras. Pero me equivocaba.


Algunos de sus consejos literarios me hirieron en lo más profundo de mi alma, pero otros fueron perfectos y me ayudaron a encontrar luz dentro de la oscuridad en la que yo misma me había recluido.
Me viene a la memoria una comida donde le expuse cómo me sentía y su respuesta me hizo recapacitar, a pesar de que tardé un tiempo en procesarla de verdad. Hasta aquí depende de ti, pero ahora que ya lo has dado todo y el resto depende de otras personas. Quizás es uno de sus mejores consejos porque con el tiempo me abrió los ojos y me ayudó a recomponer pieza a pieza mi destrozado corazón.


Querer dar un paso de gigante cuando todavía soy demasiado pequeña para intentarlo puede acabar desatando otra vez las tinieblas y ahora estoy en un lugar donde vivo cada emoción con una intensidad increíble.
Cuando remiendas un corazón roto a veces quedan algunas grietas que resurgen en momentos puntuales internándote en un torbellino capaz de engullir la serenidad. Pero el tiempo me ha llevado a un lugar donde logro ver siempre luz entre la oscuridad.
Me toca decidir… Pero tengo la certeza de que seré feliz con cualquiera de los senderos elegido porque he aprendido a vivir con una sonrisa perene y a positivizar cada instante.

¡Feliz día! J     

Afán lector

¡Buenos días! Ayer escribí un párrafo divertidísimo en mi actual novela y todavía estoy maravillada con esa realidad porque la vida me ha traído muchísimas cosas buenas y quizás la mejor sea la lectura y la capacidad de crear historias mías en el papel.
Leo una barbaridad desde que aprendí a juntar las letras, siempre he sido muy intensa a la hora de descubrir aventuras y de joven llegó un punto en el que me saqué el carnet de la biblioteca para devorar libros sin tregua. (Mi presupuesto no daba para tantos deseos lectores y mis estanterías rebosaban demasiado).


Empecé con lecturas para niñas porque apenas era una mocosa. Recuerdo que a los seis años tuve una enfermedad que me llevó al hospital durante quince días y lo único que mantuvo un poco cuerda fueron los libros. Lo curioso es que soy incapaz de saber cuál era esa serie que mi padre debía comprarme con una regularidad desesperante. Solo me recuerdo escondida tras las páginas mientras los médicos me examinaban en busca de una explicación a la embolia que me había dejado la parte izquierda del cuerpo paralizada y a la fiebre imposible de revertir. Al final resultó ser una enfermedad tropical llamada Fiebre Q y salí en los libros de medicina como un caso insólito porque jamás había viajado más allá de Europa. Dictaminaron que me había picado un mosquito portador…


A partir de ese momento mi afán lector se incrementó. A veces incluso desafiaba a mis padres escondida bajo las mantas en la cama por las noches, armada con una linterna y un libro.
Entonces ya sabía que de mayor quería crear esas historias, darles vida en un papel, encontrar la forma de convertirlas en uno de esos libros que devoraba con una necesidad voraz de averiguar cómo continuaban. Porque para mí eran magia, una sucesión de palabras capaces de arañar mis emociones e inundar mi corazón haciéndome vivir aventuras sin igual.
A veces, al hablar con personas ajenas al mundo lector ponen los ojos en blanco cuando les digo que suelo leerme unos doce o trece libros al mes. En muchas ocasiones me acusan de leer en diagonal. Y a veces lo hago, cuando esa novela no me acaba de convencer, pero en general no me salto nada porque suelen interesarme.


Creo que si no fuera escritora sería blogger de libros porque muchas veces siento la necesidad de hablar de ellos, pero desde mi posición jamás voy a opinar de forma pública del trabajo de una compañera. Sé cuánto se valoran esas reseñas y el daño que pueden hacer cuando no son positivas, así que me las callo o las hablo con mis amigas en privado.
Con los años he aprendido a encontrar mi gusto lector y a decidirme por novelas que se encuadran en él. Aunque llevo una temporadita que no acierto y acabo dándole vueltas a cómo es posible elegir tan mal o que autoras seguras me decepcionen. ¡Habrá que seguir buscando un libro que me emocione!

¡Feliz día! J

Opiniones, gustos literarios...

¡Buenos días! No tengo ni idea de qué contaros… Esto de escribir cada mañana buscando un tema interesante a veces me cuesta un montón. Son las seis, la casa duerme y hace frío a pesar de la calefacción.
Llevo un tiempo con una crisis profunda al leer porque no consigo ninguna lectura que me atrape y estoy a tope con la parte de la escritura, aunque no sé si voy a llegar a ninguna parte.


Escribo sin detenerme a pensar en el futuro, ya no espero a que me lleguen propuestas ni pienso en qué publicaré a continuación ni dónde. Creo que por primera vez desde mi inicio en este mundo estoy serena en ese sentido porque solo tengo ganas de escribir y pensar en las historias, no en su destino ni en qué van a pensar los lectores de ellas.
Al publicar Cada día te espero a ti tuve un sinfín de críticas, muchas de ellas negativas, y me sentí inmersa en un torbellino de sensaciones. Es difícil enfrentarse a según qué opiniones, aunque estoy convencida del gran valor que tienen a la hora de mejorar.


Durante estos meses he aprendido a valorar cada pequeño detalle de las lectoras, las partes positivas, esos mensajes preciosos que llenan mis bandejas de entrada. Es lo mejor de haber dado ese salto al vacío al ofreceros cada una de mis historias. Y también me ha enseñado a sentirme agradecida incluso por las lecturas de aquellas personas a las que Julia les pareció insufrible porque me he dado cuenta de que los gustos literarios son subjetivos y hay de muchos colores.
Este último mes he leído mucho, la mayoría han sido libros muy bien valorados, con críticas por las nubes, y muchos de ellos me han pasado sin pena ni gloria, con la sensación de que no lograba engancharme ni de coña a la historia. Hay autores muy conocidos que para mí eran apuesta segura y esta vez no lo han sido porque no han conseguido su propósito de atraparme con su escritura.


Espero encontrar un libro que me guste… Tengo ganas de moquear como una tonta al leer, de sentir cómo mi corazón se desgarra un poquito con una historia que me atrape, de soñar con esos personajes durante un tiempo. Lo espero de verdad porque necesito una lectura de esas.
Muchas veces nos dejamos influir por lo que los demás opinan de un libro, de una película, de una serie… Y no nos paramos a pensar en nuestro gusto personal, que puede diferir del de ellos porque somos autónomos y nos emocionan cosas diferentes. Además, me he dado cuenta de que a veces hay un fenómeno fan alrededor de un escritor famoso y muchas veces las opiniones están condicionadas a eso.


Acabo de leer una preciosa reseña de Un día más sin ti en el blog La odisea del lector (enlace). Mi historia le ha hecho sufrir y ya es la segunda persona que me lo dice. Y estoy feliz porque mi idea en esta novela era llegar al lector y hacerle sentir esa rotura en el corazón y de momento las opiniones expresan ese sentimiento para llegar al tercer libro con expectativas…
También tenemos una maravillosa reseña de Dúo en el blog Rincón de letras (enlace). Me gusta ver que le ha atrapado la historia de Margaret y que ha disfrutado con la lectura.

¡Feliz día! J  

Proyectos postergados

¡Buenos días! Ayer fue un día lleno de intensas emociones. A veces las cosas cotidianas traen consigo algo inesperado y logran calar en mi interior convirtiéndose en una ilusión no esperada. Esta vez no era algo relacionado con la literatura ni con el trabajo…
Llevo unos meses dándole vueltas a qué quiero hacer con las novelas que se acumulan en mi disco duro, en cuándo voy a sacar una nueva y si algún día tendré tiempo de retomar esos múltiples proyectos que dejé aparcados en algún momento de mi vida.
Son tantos…


Hace unos meses reescribí La baraja con deseos de continuar con la historia hasta terminar con las cinco novelas que debían componer la Serie El Pentáculo. Pero mi cabeza, esa hiperactiva y con ideas propias, se llenó con la intensa creación de otra historia posponiendo la corrección de Oros, la continuación de Bastos y la escritura total de Espadas y Copas… Es como si hubiera abandonado a Pam, Hugo, Miguel, Flora, Sofía, Raúl, Martina, Ester, María, Javier… 


Cuando pienso en ellos deseo encontrarles espacio, pero estoy metida en tantas cosas…
En algunos momentos pienso en dos de mis novelas empezadas, ambas las dejé tras escribir setenta folios y debería retomarlas, terminarlas, volver a sumergirme en la trama porque las ideas son buenas.
NUS es una historia preciosa, tiene una mezcla de dulzura y traiciones, está llena de giros y sigue intacta en mi cabeza, pero mientras la escribía me quedé sin gasolina, mi inspiración se fugó a otra historia y nunca veo el momento de volver a ponerme con ella. Sebastian y Catalina tienen tanto que contar… Y me gustaría tanto encontrar el tiempo para dedicárselo…


TLM empieza de una forma interesante, tiene varios ingredientes que me encantaban mientras la escribía, Max y Lis tienen un primer encuentro que nunca había planteado y me gustaba mucho la parte de misterio de esa novela. Y entonces, ¿por qué me detuve? No acababa de ver el giro necesario para proseguir, me bloqueé y ahí se quedó. Cada vez que intento volver a ella una nueva idea me eclipsa obligándome a mirar hacia la nueva historia.
Quería corregir Géminis, una de mis primeras novelas, con una preciosa historia, tanto de amor como de intriga, porque me parece que debería ser leída y publicar la continuación de la Serie Estrada, tengo dos novelas escritas pendientes de corrección… La cuarta está en proceso, quizás algún día la retome…


Y también quería escribir la historia de Emma y Ritter, un spin-off  de Rumbo a ninguna parte, pero es que no me da la vida para retomar todos esos proyectos. Ojalá los días tuvieran cuarenta horas y solo trabajáramos ocho. Con otras tantas para dormir podría con todo…
Hay un sorteo activo de Dúo en el blog Lectora de tot. ¿Os apetece darle una oportunidad a esta preciosa historia? ¡Pinchad en el enlace y apuntaros! (Enlace).
¡Feliz día! J


   

La magia de escribir

¡Buenos días! Vuelvo de la montaña con una energía increíble gracias al sueño recuperado y a los proyectos que se acumulan en mi haber. Y no, todavía no tengo nada claro qué voy a hacer con la próxima novela de la Serie Sin ti ni cómo ni cuándo va a llegar a vosotros. (Espero tomar una decisión pronto).


El viernes fue un día increíble, uno de esos en los que recibí una dosis nada desdeñable de subidón del amor propio y me hizo muy feliz.
Mabel me dijo algo precioso a lo que yo respondí como lo siento: sigo siendo una escritora pequeñita, pero por suerte con lectoras entusiastas. Y es cierto, no puedo intentar cambiar la realidad ni adaptarla a lo que me interesa creer. Soy muy consciente de dónde estoy y hacia dónde voy. En eso consiste enfrentarse al ahora y no perder nunca la sonrisa.
Durante mi larga trayectoria literaria he necesitado redimensionar mi mundo muchas veces, hasta descubrir exactamente dónde me encuentro y aprender a disfrutar de ese lugar.


No me asusta volver a trabajar para centrarme y darme cuenta de que todavía hay muchísimo camino por recorrer y que quizás nunca llegue al final de un sendero con intrincadas curvas. Es lo más sensato, disfrutar de cada instante y no pasarse la vida anhelando un imposible. Porque lo importante es vibrar con la creación y no dejar de luchar nunca por llegar a un mañana mejor.
La vida me ha enseñado a mirar a la cara a los fracasos, a aceptar las críticas negativas, a no desfallecer por las reseñas de una estrellita que salieron con Cada día te espero a ti, sobre todo al principio de su publicación. Solo dejo que me afecte de una forma superficial y escucho para ver si puedo mejorar en mi próxima novela porque cada día se aprende algo nuevo.


La serie me ha traído mil momentos mágicos, igual que la publicación de mis otras novelas. Adoro los mensajes de las lectoras, sus interacciones, su forma tan perfecta de señalar las partes buenas y las malas de la lectura. Y el viernes adoré el e-mail que recibí de una lectora donde me adjuntaba este enlace. ¡Todavía lloro de emoción! Son cosas que solo pasan una vez en la vida, estar rodeada de los más grandes en un artículo.
En momentos así sé que vale la pena seguir adelante, luchar con uñas y dientes por seguir escribiendo, sonriendo, creando, emocionándome con cada historia.


La administradora del blog Lectora de tot me hizo una entrevista centrada en Dúo (enlace). Si tenéis ganas de conocerme un poquito mejor os invito a leerla.
En la revista Pandora Magazine han publicado una reseña de Un último día conmigo (enlace) dónde hablan acerca de la novela con mucho cariño.
Es bonito estar aquí, saber que hay gente ahí fuera dispuesta a leerme y dejar que mis personajes le acompañen durante un tiempo. Nunca pensé que sería tan alucinante sentirme acompañada en algo tan mágico como crear mundos.

¡Feliz día! J

Un poquito de Cuando estoy sin ti (Luke y Kristie)

¡Buenos días! Hoy es un viernes muy deseado porque después de varios días encadenados sin dejar de trabajar al fin podré descansar. Lo necesito, mi ciclo de sueño se ha visto muy alterado por tantos aviones, trabajo, pocas horas para dormir y una actividad al límite.


Apenas he leído, he escrito o he pensado en temas literarios, aunque ayer empecé a darle vueltas a qué quiero hacer con la continuación de la Serie Sin ti. La primera de las tres novelas que cierran esta saga está protagonizada por Luke y Kristie. A él ya lo conocéis por ser el mejor amigo de Julia, un niño rico, explosivo, optimista, lleno de chistes y un poco chulo.


Pero voy a hablaros un poquito de la historia de Cuando estoy sin ti, de sus protagonistas, de lo que vamos a encontrarnos…
Kristie es una chica a punto de cumplir dieciocho años que lleva desde los ocho en el sistema estatal de tutela de Estados Unidos. Su madre murió y su padre no quiso hacerse cargo de ella ni de su hermana Steff, catorce meses menor que ella. Es luchadora, positiva y muy madura para su edad. La vida le ha enseñado a buscar siempre la mejor manera de enfrentarse a los reveses y se siente responsable de su hermana a pesar de lo poco que se llevan. Trabaja en el Maggi’s para ganar algo de dinero para ella y Steff. Su mayor ambición es conseguir independizarse con su hermana cuando termine la secundaria y no depender nunca más del estado. Tiene un exnovio en la cárcel, Dennis, por el que todavía siente algo, pero al conocer a Luke se da cuenta de que debe seguir adelante sin él.


A nuestro Luke ya lo conocéis. Es el guitarrista del grupo donde canta Julia y que como se ve en la última novela, No puedo vivir sin ti, empieza a abrirse camino en la música. Sus padres tienen una fortuna, pero nunca se han mostrado demasiado cariñosos con sus hijos. Es un chico feliz, mujeriego y siempre está de broma. En casa tiene algunos problemas con su hermano mayor, Brandon, pero no se imagina hasta qué punto sus padres les manipulan a todos. Nunca ha luchado por casi nada y le cuesta entender a alguien como Kristie al conocerla. Es alérgico al compromiso, no quiere liarse con una chica de por vida y le va a costar mucho desprenderse de esa forma de pensar.


Kristie ha pasado los últimos meses en un reformatorio, tras ir de una casa de acogida a otra con su hermana menor, Steff. Necesita encontrar la manera de independizarse del estado para construir su futuro lejos de la tutela estatal, del recuerdo constante de Dennis, de la mala racha sufrida desde que su amor de toda la vida acabó en la cárcel.


Luke no está preparado para sentar la cabeza ni para conocer a una chica que le haga replantearse su forma de vivir las relaciones. Hace tiempo juró no liarse en serio con nadie nunca jamás y con Kris se siente demasiado tentado a saltarse esa regla. Es diferente a las otras mujeres de su vida, tiene una mezcla entre dulzura y fuerza interior que lo atrapa, pero lucha para no dejarse atrapar.
Dennis no va a quedarse de brazos cruzados al ver que el amor de su vida decide olvidarlo ahora que al fin ha vuelto a él. Va a intentar salir de la cárcel para recuperarla, a ella y a Steff.


Y tenemos también una presencia importante, la de Swan… Está destrozado, bebe demasiado, tiene mala leche y quizás la vida le tiene reservada una sorpresa... ¿Será agradable?
Acabo de encontrarme con una preciosa reseña de Cada día te espero a ti en el blog La odisea del lector (enlace). ¡Qué bonito es saber que mis niños enganchan tanto! ¡Gracias guapa!

¡Feliz día! J

Mis historias

¡Buenos días! Hoy me levanto con muchísima energía y deseos de compartir con vosotros cada una de mis emociones, con la memoria llena de las últimas semanas y la ilusión de seguir recibiendo los maravillosos mensajes de lectoras entusiastas con mis historias.

Julia y Zack han conquistado muchísimos corazones y el mío palpita con fuerza al ver cómo vais explicándome vuestras impresiones, incluso si son negativas. La idea de poder hablar de los puntos fuertes y los flojos de las novelas, de saber cómo ha llegado la historia y de conocer vuestra visión sobre los personajes es una fuente inagotable de sonrisas para mí.¿Qué busca para mí un escritor? En mi caso he tardado muchísimos años en definir la respuesta, pero cuando la descubrí fue como si el cielo se abriera dándome una revelación luminosa.

Busco crear mundos paralelos, darle una salida a esas personitas que me acompañan desde niña delineando historias llenas de sentimiento, acción, instantes, aventuras… Y si encima consigo ese calor de los lectores, llegar a ellos, emocionar a algún corazón y darle color a alguna alma la felicidad irradia su luz en mi sonrisa.A veces me quedo quieta dándole vueltas a las novelas ya terminadas y pienso en mis personajes, en dónde deben estar, en cómo ha cambiado su vida desde que puse el punto y final para cedérsela a los lectores.

Es difícil dar ese paso, no retocarlo más, no darle una nueva vuelta a la escritura, no poder cambiar por enésima vez algunos párrafos… En el instante que entrego las galeradas siento como si estuviera en lo alto de un precipicio a punto de saltar al vacío. Mi estómago se contrae con vértigo y apenas soy capaz de aguantar la presión. Porque ese clic en enviar significa que en poco tiempo mis niños serán vuestros y ya saldrán de mi paraguas protector.La verdad es que la Serie Sin ti me ha dado muchísimo porque tengo cada día más lectores, más reseñas, más mensajes en mis bandejas de entrada y más seguidoras que se han emocionado con ese tira y afloja entre Julia y Zack, con la mente maquiavélica de Dick, con un amor prohibido donde es ella quien lucha por estar juntos y por esos finales tan duros.

Pero también he escrito muchas otras historias llenas de tensión. En El secreto de las cuartetas Marta Noguera se enfrenta al asesinato de sus padres a manos de su marido solo empezar la novela y le persigue por medio mundo, siguiendo la estela de las profecías de Nostradamus, para encontrar a su hija. En Dúo tenemos una cortita historia de amor en la época actual y Margaret Philips nos lleva a una aventura sin paragón a través de la Segunda Guerra Mundial. En Rumbo a ninguna parte se trata el tema de los maltratos en medio de una historia de amor tan intensa que acaba arrasando con todo. En Los mundos de Esme tenemos un thriller lleno de giros…

Podría seguir nombrando mil novelas. A día de hoy tengo doce publicadas y soy muy feliz con vuestros comentarios. ¡Gracias por acompañarme en mi aventura literaria!¡Feliz día! J      

Lluvia de reseñas de la Serie Sin ti

¡Buenos días! Ando muy desaparecida… Entre el viaje a Brasil y la cantidad de trabajo al llegar apenas he tenido tiempo de escribir, leer o descansar. Lo mejor es que el curso que organizó mi empresa en Sao Paolo fue un éxito y que a pesar de dormir una media de seis horas al día y no parar durante horas conseguimos un éxito de público y organizativo.
Estos diez días sin escribir en el blog se han multiplicado las reseñas de mis libros de la Serie Sin ti y la mayoría son muy positivas, con lo que estoy muy feliz.


Hay días en los que me pregunto por qué sigo escribiendo e intentando llegar al público. Para mí ha sido un camino largo, aunque al final muy placentero porque he conseguido disfrutar muchísimo con el proceso creativo. Y no sé, ya no estoy tan necesitada de publicar los mil libros que atesora mi disco duro. Todavía no tengo ofertas para la segunda parte de la serie Sin ti, tres libros que terminan la historia, y a diferencia de antes no me subo por las paredes, estoy disfrutando de las lecturas de los ya publicados.
No puedo vivir sin ti está el tercer libro más leído en Nubico. Es una pasada verlo entre otros grandes y saber que hay tantas personas con deseos de conocer el desenlace de la historia de Julia y Zack. Para mí es como una inyección de optimismo y me hace sonreír con emoción a cada segundo. Echo de menos a estos personajes porque se insertaron en mi alma.


En el canal de YouTube Amantes literarias han publicado un libro con varias reseñas y en el minuto 4,51 empieza la de Cada día te espero a ti (enlace). ¡Es un vídeo precioso! Y la emoción con la que hablan de mi libro es increíble. ¡Mil gracias!
The lady of books se ha enganchado muchísimo a la historia de CDTEAT (enlace). Para ella sobran cincuenta páginas del principio y luego la historia arranca. Hay gente a quien el tira y afloja de Julia y Zack no le ha gustado, incluso la insistencia de ella para conquistarlo ante sus negativas. Para mí es una parte importante porque define el carácter de ella, pero escuchar es importante.


En el blog Interpretadoras de letras Desiré le da un ocho sobre diez a CDTEAT (enlace). Ella se dio cuenta de la introducción de algunos trocitos de Lucas y Sara en la trama para hacerle un guiño a esa fabulosa historia de amor. Hay trozos pastelosos, sí, pero no deja de ser una romántica… Aunque Dick tiene muchísimo que decir en las siguientes.
En el blog Vive experiencias de Ensueño Sammy nos cuenta cómo le emocionó CDTEAT (enlace). Tiene un cinco sobre cinco y me hace muchísima ilusión que ganara mi sorteo hace un tiempo. Le encantó la relación entre Julia y zack y la idea de que fuera ella quien luchara por seguir adelante…
La reseña de Un día más sin ti en el blog Los mundos de Blue (enlace) me penaliza con una estrellita la cantidad de sufrimiento de la historia. En cierto, hay una situación compleja y la forma de actuar de Zack deja mucho que desear, pero a veces el dolor te lleva a tomar decisiones equivocadas y a un perfecto final en el último libro.


Y por último hay una reseña de Ester, administradora del blog Mundo de fantasía (enlace), donde analiza No puedo vivir sin ti dándole la máxima puntuación. Le ha gustado la historia desde el principio y ha sido una bloggera muy cercana a quien quiero agradecer ese cariño.

¡Feliz día! J

Manila y bye bye Filipinas

¡Buenos días! Hoy me despido de vosotros hasta el martes seis, día en el que me reincorporo al despacho tras volver de Brasil. Voy a dejar terminado mi viaje por Filipinas en este post y por al regresar empezaré a repasar mi vida literaria.
Ha sido maravilloso recordar, ver las fotos otra vez, elegir algunas para compartir con vosotros y revivir una aventura que estoy empezando a plasmar en una novela. No es la primera vez que utilizo una experiencia personal para dar vida a los personajes, pero esta vez hay muchísimo más de mí en ella, ya que ocupa una parte importante de la trama.


Nos quedamos en el aeropuerto de Bohol, a punto de embarcarnos para nuestro último destino: Manila.
La espera en la terminal fue surrealista. Era una sala cuadrada con sillas de plástico y un aparato de aire acondicionado a la vista. No había sitio, así que Irene y yo nos sentamos en el suelo. Cuando aparecieron unos músicos para tocar frente a la puerta que daba a la única pista me fijé en que dos de ellos eran ciegos.


¡Ya nos veis allí sentadas, escuchando versione de canciones muy conocidas!
Les dimos una propina porque nos pareció lo más justo y, tras una equivocación de cola (no entendimos que el vuelo inmediatamente anterior al nuestro era de la otra compañía aérea), conseguimos caminar por la pista hasta nuestro avión.


Manila me sorprendió. Es un lugar ruidoso, lleno de tráfico, con edificios tristes, suciedad en las calles, muchísima pobreza… Fue como si después de pasar tres semanas en el paraíso la capital me devolviera de repente a una realidad paralela donde el calor sofocante y la aglomeración me despertaran de un sueño.
Para entrar en el Hotel Manila, un establecimiento alucinante, muy cercano a Intramuros y con un hall que nos dejó sin aliento, tuvimos que pasar dos controles de seguridad: uno con perros que buscaban droga en nuestro equipaje y otro de detector de metales y abertura de bolsas y maletas.


Cenamos en el bar del hall, donde unos músicos tocaban canciones clásicas colmando el ambiente de notas serenas.
Al día siguiente habíamos quedado con mi sobrino, quien está estudiando unos meses en la ciudad, y nos fuimos con él a visitar Intramuros, que era el emplazamiento de los españoles durante la época colonial. Visitamos la catedral y el Fuerte de Santiago.
Hacía muchísimo calor, el cielo estaba muy encapotado y la pobreza de las calles de camino a Intramuros me sobrecogió. Niños desnudos pidiendo, cajas reconvertidas en casas en medio de la acera con hornillos donde cocinaban…


Pasamos el resto de la tarde en la piscina y leyendo en la habitación, hasta el momento de coger un taxi al aeropuerto para volver a Barcelona. Fue una despedida agridulce…
Acabo de encontrarme con esta reseña de Dúo (enlace). La historia entre Iris y André se basa en una historia real de una pareja que a día de hoy está casada. A mi parecer era necesaria para introducir a Margaret. Y sí, creo que su parte es la más desarrollada porque la acompañamos durante toda su vida, descubrimos su despertar al mundo, sus amores y desamores, cómo termina convirtiéndose en alguien tan opuesta a su yo de juventud…

¡Feliz día! J

Traiser y Chocolats hills (Bohol)

¡Buenos días! Cada día me queda menos para coger un avión rumbo a Sao Pablo. Tengo deseos de volar, pero también me gustaría quedarme… Sin embargo está clarísimo que el lunes embarcaré.
Ayer nos quedamos en nuestra segunda noche en Bohol. Cenamos en un restaurante de la playa cercano al hotel y nos fuimos a dormir pronto.
El buffet de desayuno del Hennan era alucinante. Al día siguiente nos ocupamos de probar mil exquisiteces, como los huevos Benedict. ¡Estaban deliciosos! Preparamos las maletas e hicimos el check out.


El coche nos recogió puntual a las ocho y media, pero el señor que nos contrató los tours nos dio un disgusto. Está claro que algunos filipinos faltan a su palabra. El día anterior le habíamos dejado una bolsa llena de ropa para lavar y nos aseguró que la tendríamos limpia en el coche, pero apareció sucia…
En fin… Dejemos de lado el cabreo y vayámonos a la excursión del día. Empezamos visitando los Trasiers, unos monos pequeñísimos con ojos saltones. Caminamos por el sendero marcado guardando silencio para no perturbar el descanso de loa animales y nos paramos a hacerles fotos. Parecían estatuas agarradas a las ramas. Apenas se movían o interactuaban.


Después nos fuimos a las Chocolate Hills, unas colinas recubiertas de naturaleza que sobresalen en una parte de Bohol y nadie sabe cómo se produjeron geológicamente. La verdad es que pagamos el pato de los turistas y nos llevaron a un sitio donde prometieron una visita de cuarenta y cinco minutos en quads por las colinas, pero resultó una ruta por una zona embarrada desde donde se ven de lejos.
Acabamos llenos de barro, el trayecto duró treinta minutos y nos quedamos con las ganas de ver más de cerca las colinas de chocolate, pero por suerte nos sirvió para ver que había una a la que se podía subir para verlas desde arriba y después convencimos al chófer para ir. No fue fácil, él quería marcharse ya…


Subimos por unas escaleras empinadas. El calor húmedo se incrementaba con las pequeñas gotas que empezaban a caer desde el cielo. Había algunos turistas hablando español o catalán y otros asiáticos.
La vista es sobrecogedora, se ven las colinas alineadas a unos metros bajo la montaña, formando una extensión amplísima de tonalidades de verde y marrón. Pasamos un buen rato tirando fotografías.
Al regresar al coche la lluvia arreció. Mientras nos dirigíamos a unas tirolinas que atravesaban un río. Solo se atrevió a subir Àlex, el resto de nosotros le miramos desde abajo, con el corazón encogido.


Terminamos en el aeropuerto de Tagbilaran. ¡Era prehistórico! De verdad, nunca había estado en uno parecido. Solo había dos mostradores, uno para cada compañía. En ellos los vuelos se anunciaban en cartón. Había una abertura debajo con una balanza plateada para pesar las maletas, que luego pasaban a la pista levantando una reja metálica… Y la terminar de salidas… ¡Buffff! Para comer necesitamos salir, coger un triciclo e ir a un sitio de comida rçapida cercano.

¡Feliz día! J

Virgin Island (Bohol)

¡Buenos días! A veces mi despertar es un poco ansioso al pensar en las mil cosas que tengo por hacer. Mi viaje a Brasil por trabajo, mi marido se va a mañana a China, mis hijos van a quedarse solos con la inestabilidad política de estos momentos… En fin, las cosas vienen todas juntas. Y hay mucho que preparar… La maleta, los Excels de trabajo, la organización… ¡Suerte que contaré con el fin de semana para terminar los flecos!


Ayer nos quedamos en Balicasag y hoy nos vamos a ir a visitar la Virgin Island de Bohol. Sí, nos dimos cuenta de que había varias de ellas…
No tenía ni idea de qué me iba a encontrar. Subí a la barca acompañada de una débil llovizna que empezaba a calar. Pasados unos minutos mis ojos se perdieron en el fondo del mar, muy poco profundo. La marea estaba baja y al navegar rumbo a la isla puedes ver con nitidez las mil estrellas de mar multicolores que se distribuyen sobre la arena o las algas. Es un espectáculo increíble.


Virgin Island es una lengua de arena en medio del mar, con un manglar cercano, rodeada de agua de poca profundidad. Las barcas estaban todas alineadas a varios metros de la arena. Anclaron allí y nos ayudaron a descender por la escalera. ¡Suerte que llevaba las sandalias de agua!
Caminamos hasta tierra sin dejar de mirar embelesados ese fondo marino tal alucinante. A las estrellas e le sumaban cangrejos, conchas caminantes y otros animalillos.


No deberían permitir a los turistas caminar libremente por allí porque yo sufría por la vida marina, por el daño que mis zapatos de suela podían hacerle. Aunque me encantó avanzar hasta la arena, pararme a observar las parrillas colocadas por unos locales, donde cocinaban pescado y pollo a la plancha, caminar por esa fina arena, entrar de nuevo en el agua para acercarme al manglar…


Pasamos cerca de media hora deleitándonos con el lugar, tirando mil fotos, sin dejar de sentirnos atrapados por la magnificencia que emanaba la isla. Paz, serenidad, calma…
Regresamos a puerto y decidimos probar el macro buffet de comida del hotel para estar en una sala con aire acondicionado. Estuvo muy bien, la calidad de la oferta gastronómica era perfecta y disfrutamos llenando el estómago.
Pasamos la tarde en la piscina y en la playa, tumbados al sol, leyendo…


Ayer salió una magnífica reseña de Dúo de la mano de Lara, la administradora del blog Between us (enlace). Para mí esta novela es especial porque se nutre de varias ideas combinadas para crear un cóctel de tramas. Margaret ha sido una de esas protagonistas que más huella ha dejado en mi corazón. Me alegra haber llegado al de Lara porque sus palabras me emocionaron muchísimo. Es bonito saber que una historia consigue llegar.

¡Feliz día! J

Alona Beach Y Belicasag Island (Bohol)

¡Buenos días! Esta semana tengo muchísimo lío, el próximo lunes me voy a Brasil por trabajo durante una semana y hay mil preparativos. Será una experiencia agotadora, pero muy productiva.
Durante esos días no habrá entrada en el blog, ya que aparte de la diferencia de horarios, la jornada laboral se alargará durante muchas horas y me va a ser imposible escribir.
Ayer nos quedamos en nuestra llegada al Hennan Hotel de Bohol.


Tras el desafortunado incidente de recepción dejamos las cosas en la habitación, deshicimos la maleta y nos vestimos con ropa de baño para ir a dar una vuelta y pasarnos un rato largo en las piscinas. Necesitábamos planear los días siguientes. Teníamos claro qué queríamos hacer: una inmersión en Balicasag Island, visitar Virgin Island, ir a ver las Chocolate Hills y conocer a los Trasiers (unos monos pequeñitos con ojos enromes).


Paseamos por Alona Beach observando los restaurantes y la vivacidad de la playa, estudiamos las ofertas de los centros turísticos y acabamos contratando un pack de varias cosas con un señor local. Al día siguiente iríamos con una barca a hacer excursiones y a bucear y al siguiente tendríamos conductor privado para salir pronto del hotel, visitar varios puntos y terminar en el aeropuerto donde teníamos previsto un vuelo hasta Manila.
Cenamos en un restaurante bastante agradable frente al mar y terminamos la velada bañándonos en las piscinas iluminadas del hotel. Estaban repletas de grupos familiares chinos, que suelen ser muy escandalosos.


Había música en directo, como no, una cantante con una voz prodigiosa entonó el Despacito sin pronunciar las palabras de una forma coherente.
Por la mañana empezamos la excursión. Me había pasado la noche con un dolor agudo de oído, necesité varias gotas antibióticas y decidí no hacer la inmersión, ya que es peligroso, así que me armé con mi Kindle y me subí a la barca para esperarlos mientras ellos se sumergían por última vez en el mundo submarino.


Teníamos dos marineros en la barca para nosotros cuatro.
Cuando avistamos Balicasag Island me pareció una isla menos paradisíaca que otras, pero era auténtica porque nos dejaron en una aldea asentada cerca de la playa donde prepararon a mi familia para la inmersión. Una con mucha seguridad, pero no oficial.
Mientras ellos estaban bajo el agua yo me estiré en la arena con mi libro. Empezaba a chispear, pero el calor húmedo de esta parte del trópico me acompañó y no me molestaba la fina llovizna que me mojaba. Había unos niños bañándose en la cercanía, al lado de una barca, y me pasé un rato viéndolos hasta que decidí seguir su ejemplo.


Mi familia regresó feliz de su experiencia. Unas cuantas mujeres se acercaron mientras se vestían para ofrecer varios objetos realizados con conchas. Decidimos comprar unos pisapapeles chulísimos y muy artesanales para regalar.
¡Feliz día! J