Regresar al thriller...

¡Buenos días! Viernes… Es el mejor día de la semana, el que me despierto con una mayor sonrisa, el que me llena de la expectativa de las jornadas de asueto, con mil cosas maravillosas por delante y si tanta presión como en la oficina, aunque los problemas no desaparecen, sí mitigan un poco su existencia.
Ayer conté mis novelas terminadas y a día de hoy tengo veintidós con ese punto y final que me emociona.
Capicúa… Dos patitos…


Cuando me preguntan por qué tengo tantos thrillers guardados en la recámara, a pesar de que hace muy poquito he corregido LB, no me atrevo a mandarla a las editoriales ni decidirme a sacarla a la luz porque las lectoras me conocen por la romántica y me da miedo cambiar de género.
Además, es la primera de cinco con un final a lo CDTEAT. Escribí la segunda hace años y dejé la tercera a la mitad. Debería retomarla con una visión más amplia y un trabajo importante para resituarme en el mismo lugar, aportando nuevas ideas.
Si me atreviera a intentarlo debería ponerme con las historias que faltan y hay algo indudable, han pasado más de nueve años desde que escribí la primera letra de LB. Yo ni escribo como entonces ni tengo en la cabeza le cien por cien de la idea de hacia dónde caminaba.


Sería un cambio de registro importante, meterme en la piel de Pam Casas otra vez, darle vida a Hugo Sánchez, enredarme con María, Sofía, Raúl, Javier, Miguel, Flora… Regresar al thriller, con el asesino de la baraja haciendo de las suyas. Profundizar en la personalidad de algunos secundarios que van cobrando importancia, recuperar mis notas, volver a estudiar algunos misterios ocultistas…
A veces echo de menos la adrenalina de crear asesinos y meterme en su mente, pensar laberintos intrincados para que los personajes pasen desventuras, tengan miedo, descubran engaños y secretos del pasado que les ponen en situaciones límite.


Quizás cuando termine la larga lista de proyectos que tengo en mente pueda retomar la Saga El pentáculo, dándole la profundidad necesaria para convertirse en una historia digna de llegar a vuestras manos algún día.
Hay unos cuantos romances, pero no es una romántica. Se parece a El secreto de las cuartetas, aunque hay muchísimas más voces. Y me gusta, trabajé durante dos meses en ella para reescribirla al completo, reconecté con los personajes, descubrí su verdadera personalidad, trabajé con ellos y me enamoré de la trama.

¡Feliz día! J

Dejar atrás el cansancio

¡Buenos días! Esta semana se me está haciendo muy larga y pesada… Duermo poco, hay demasiadas cosas que me preocupan y quiero irme de vacaciones con el máximo de temas resueltos, pero me lo están poniendo difícil.
Ahora es cuando sueño en poder tomarme un par de años sabáticos, viviendo en una isla no muy concurrida, frente a una playa de arena blanca, observando cómo el mar se une al horizonte en la lejanía mientras levanto mi taza de café a primera hora de la mañana, con los colores del sol tiñendo una franja del cielo de tonalidades rojizas y anaranjadas…


Cierro los ojos, cojo la taza con el logo: «Soy autora de romántica y voy a escribir un best-seller», me la llevo a los labios, tomo un sorbo del café solo, sin azúcar y me imagino el sonido del oleaje romper en la arena, meciendo el silencio solo interrumpido por el graznido de algunas aves marinas.
El cansancio laboral de estos últimos días me pasa factura. No duermo bien, tengo demasiadas cosas en la cabeza y necesito descansar sin la responsabilidad a mi espalda.


A veces hay que detenerse a tomar aire, respirar hondo y buscar una forma de cambiar de perspectiva para evitar sentirse en el abismo del estrés. Supongo que si no tuviera esa forma de sentirme responsable de mi trabajo no estaría dándole vueltas a los cabos sueltos para irme de vacaciones ni sintiéndome un poco sobrepasada, pero yo soy así, no hay nada que me ayude a relajar mi postura ante las responsabilidades.
Quedan cincuenta y tres días para NPVST… Estoy feliz por esa realidad, mis logros en el terreno literario son un subidón de emoción cada vez que lo pienso. Un último día conmigo sigue entre los más leídos de Nubico, hay lectores a la espera de las nuevas entregas, lecturas de otros de mis libros, tres book tours en marcha…


Sonrío al pensarlo, suelto un suspiro emocionado y me doy cuenta de que el estrés laboral es más llevadero. Puedo con todo, conseguiré cerrar el blog el viernes que viene, irme de vacaciones con la emoción como compañera y delegar las mil responsabilidades en otra persona para relajarme.
Os dejo un par de frases de No puedo vivir sin ti

Su amor es demasiado poderoso para fundirse en la nada.

—Si tu corazón deja de latir el mío se para. Si vuelves a hacer algo semejante otra vez te mato, ¿me oyes? No puedo imaginarme la vida sin ti.


—Cuando me tocas vibro —susurra—. Es como si mi cuerpo fuera una guitarra y solo tus dedos consiguieran hacerla sonar.

—Nos convierte en dos personas que se quieren y luchan por sus sueños.

—Voy a convertirme en tu brújula. En un faro en la oscuridad, en una señal de humo que te indique cómo encontrar el camino hasta mis labios.



Mi amor por ti está por encima de todo. Tardé en entenderlo, me costó renunciar a lo que era para convertirme en un nosotros, pero ahora sé que no puedo vivir sin ti. Te necesito a mi lado para respirar, sin ti me ahogo. Nunca dejaré de amarte ni volveré a dudar de mis sentimientos.


¡Feliz día! J

Locura transitoria

¡Buenos días! A veces me suceden cosas extrañas y creo que mi cabeza se ha vuelto loca… No lo descarto, para escribir, crear mundos paralelos y acompañar a los personajes hasta los confines de mi imaginación necesito el punto de locura justo.
A veces pasa… Llego a un punto de la novela, lo analizo y me doy cuenta de que los pasos hasta ahí están equivocados. Entonces toca deshacer el camino, sumar frases, restar párrafos, adaptar lo escrito a la nueva idea que llena mi cabeza.
Son gajes de escribir por instinto y no con una guía que tiene claro hacia dónde camino. Improviso sobre la marcha, creo la trama a medida que se me ocurre, permito a los personajes apoderarse de mi mente para evolucionar y a veces se lían ellos solos.


Estoy escribiendo una historia que en un principio tenía tintes de crítica social, pero la realidad una vez he llenado casi noventa folios es que es una historia completamente diferente a esa idea primaria.
Aladi tiene visos de convertirse en otro de mis personajes preferidos. Protege su verdadera personalidad bajo una capa de muros que intentan esconder a una persona sensible, apasionada, con ideas propias. Me gusta cómo se expresa, esa naturalidad con la que se entrega a juegos verbales, su chulería que esconde un corazón muy tierno, su espontaneidad…


Mi problema era con Isabelle. En mi cabeza le había definido una personalidad determinada y había cambiado de forma de ser en los últimos dos capítulos. Tenía una sensación extraña, necesitaba releer, arreglar, quizás volver a empezar de cero para meter esa última decisión de Isabelle. Incluso estaba dispuesta a borrarlo todo…


Y cuál fue mi sorpresa cuando ayer me pasé lo que me quedaba de tarde tras volver del trabajo releyendo. ¡Ya lo había escrito bien! Las reacciones de Isabelle son perfectas para el giro de la trama, tienen el punto justo para entenderla, no necesitan matices ni reescritura…
Quizás el estrés de estas últimas semanas en el trabajo me pasa factura o se debe a la lluvia de ideas que me asola o simplemente necesito unas largas vacaciones o un ingeniero de cabezas para encontrar el fallo en mi sistema mental, uno que me lleva a ver las cosas desde una perspectiva incorrecta.


La buena noticia es que Aladi e Isabelle tendrán su historia, que me gusta cómo queda, que pronto Julia y Zack tendrán su final, que seguramente después de verano podré anunciar cuándo llegará la continuación de la serie Sin ti, que os podré presentar a Kristie, Steff y Dennis, que conoceréis más a fondo a Luke y a Swan y que mi vida es maravillosa, con fallos en los circuitos mentales y todo.

¡Feliz día! J

Lluvia de proyectos

¡Buenos días! El fin de semana fue maravilloso, se llenó de escritura, lecturas, instantes y sobre todo mucho descanso.
En pocos días cerraré el blog por vacaciones y este año creo que voy a necesitar más tiempo separada de él que otras veces. El horario intensivo de la oficina me obliga a despertarme mucho antes para pasarme un ratito por aquí, se me acumulan las ideas en la cabeza, tengo mil proyectos y he de centrarme en terminar ECDA, en darle prioridad en la Serie Sin ti, en la próxima publicación de No puedo vivir sin ti… Pero sigo dándole vida a nuevas historias en mi mente, como si esa inspiración que durante un tiempo se ha mantenido escondida ahora explosionara con la fuerza de un huracán.


Tengo dos novelas empezadas, aparte de ECDA, una idea que germina con fuerza, la intención de escribir la continuación de NDDB, necesidad de releer y repasar las últimas tres novelas de la Serie Sin ti (CEST, MVST, CDSFYST), ilusión por darle vida a una spin-off de la serie con un personaje que sale de forma fugaz en la última entrega y que nos llevará lejos de Fort Lucas, LB leyéndose en beta, O esperando a ser pulida…

¡Vale! ¡Os estreso solo con explicároslo! Y ahora viene cuando suplico días de treinta y seis horas o poder largarme a una isla perdida (con internet, please) de una zona tropical, con la arena frente a la tarima de piedra donde tenga la mesa del desayuno, una playa privada con el mar muy azul rompiendo en la orilla a pocos metros de mí y la mirada perdida en el horizonte…
Con desgana vuelvo a la realidad. Me esperan un par de semanas estresantes en el trabajo, llenas de tareas en algunos momentos un poco desagradables, de problemas y de tensiones.


Ains, ¡cómo desearía ahora mismo convertirme en una persona diferente! Me encantaría poder tomarme las responsabilidades con un poco menos de implicación, soltar lastre… Pero no se puede cambiar de forma de ser de un día para otro.
En cuanto a mi lluvia de ideas y de proyectos literarios, creo que los hay de muy buenos, aunque necesito muchísimo tiempo para encararlos.  Tarde o temprano podré anunciar cuándo se publicarán los libros que faltan de la Serie Sin ti y serán lo primero en mi lista de prioridades. Luke tiene mucho que decir, Swan es mi preferido, Kristie, Steff y Dennis os van a enamorar… Estoy escuchando la banda sonora de CEST y no dejo de sonreír.

¡Feliz día! J

¿Te apuntas a un book tour?

¡Buenos días! Por fin he encontrado una lectura que me atrapa y me paso las horas libres enganchada al libro, con deseos de saber qué sucede y cómo va la autora a resolver las mil incógnitas presentadas. ¡Por fin un libro maravilloso!
Lo tengo claro, es la forma de narrar lo que logra engancharme o alejarme de la historia. Necesito pasión, que los párrafos exuden sentimientos, que las emociones sean palpables en cada escena y que se escriba mucho en pocas palabras.


Me gustaría pensar que mis novelas tienen una carga sentimental importante, como mínimo es mi intención al darle vida a las tramas.
A veces releo un trocito de una, le doy un par de vueltas, la siento crecer de nuevo en mi interior hasta apoderarse de mi corazón. No necesito más para transportarme a un instante en concreto, cuando escribí esa escena, y volver a sentir el torbellino de emociones que me asaltó mientras aporreaba las teclas con el frenesí de la inspiración.


Ojalá esos sentimientos traspasen las páginas para sacudiros un poco, se plasmen en las acciones, los diálogos, el avance de la historia. Ojalá esa maraña de emociones que se empeñan en asaltarme de una forma demasiado intensa para afrontarlas sin un teclado cerca saltaran de las palabras para llenar vuestros corazones.


Mientras escribo, muchas veces me sorprendo llorando, riendo, aguantando la respiración, con latidos acelerados, ansiedad, esperanza… Antes aspiraba a un imposible, ahora solo deseo haceros sentir esa magia de emocionarse a través de las palabras y ser capaz de visualizar las escenas acompañados de un aura llena de sentimientos.
Después de organizar dos libros viajeros (o book tours), y a la espera de recibir el primero de mis libros que han viajado de blog en blog, me he decidido a preparar uno de Un último día conmigo.


Bases:
 1. Si quieres participar comenta esta publicación desde el 13-7 hasta el lunes 17-7 a las 12:21.
 2. Solo serán 8 blogs.
 3. Enviaré la novela este mes de julio.
 4. Se puede quedar 15 días como máximo en cada parada.
 5. Se debe publicar una reseña del libro después de leerlo.
 6. Habrá un regalito para cada participante.
De momento ya hay tres blogs apuntados, ¿os apetece ser los que faltan para llenar el cupo?

¡Feliz día! J

Series y lecturas

¡Buenos días! Ayer no pude escribir en el blog, me fui a Madrid muy pronto para asistir a tres largas reuniones de trabajo y llegué a casa a rozando las diez de la noche. Fue un viaje productivo a nivel laboral, aunque el hecho de ir es en sí una enseñanza.
Hace un par de días empecé por casualidad a ver una serie de televisión que no tenía muy claro si me iba a gustar. Y he de admitir que estoy completamente enganchada, tanto que ayer me pasé hasta las 1:30 viendo un episodio tras otro, ansiosa por conocer el devenir de los protagonistas. Hace años decidí dejar de ver series o películas de escritores, editoriales… Era doloroso en muchos aspectos porque me recordaba de una forma demasiado visceral mi lucha por lograr una meta inalcanzable.


Younger está ambientada en una editorial americana, la protagonista trabaja en ella y nos descubre algunos entresijos interesantes.
Me gusta, la disfruto y, a pesar de algunos flecos, la encuentro muy interesante. La parte del mundo editorial retrata en muchos momentos la realidad que nos toca vivir a los autores y cómo se plantean los manuscritos, aunque en España no es del todo igual.
Mientras espero el regreso de mi querida, amada y añorada The royals, voy intercalando lecturas con series. Oultander también está a la vuelta de la esquina, y los nuevos episodios de Teen Wolf


En la lectura llevo un tiempo sin acertar demasiado. He descubierto que hay libros imposibles de leer para mí. Cuando una historia me engancha la devoro en cuestión de horas o días. No puedo dejar de leer. Soy capaz de aprovechar cualquier instante para avanzar, ansiosa por descubrir el contenido de los capítulos.
Sin embargo hay otras novelas que se me hacen repetitivas, aburridas, difíciles de seguir. Es como si la forma de narrar no lograra cautivarme y me quitara de la historia todo el rato, dejándome sin ganas de continuar.
En estos casos me fuerzo muchas veces a terminar, pero al final siempre termino dejando la novela porque me doy cuenta lo poco que me importa conocer el desenlace.


Los años de corrección de mis escritos, de aprendizaje constante, de mejoras, de intentos de encontrar los tonos y de trabajar con perseverancia para conseguir una mayor fluidez de escritura, me han convertido en más exigente a la hora de escoger lecturas.
Necesito pasión, emociones impresas en las palabras, una narración sólida donde en pocas palabras se explique la situación, unos personajes cautivadores y una historia por la que valga la pena seguir leyendo.
Nunca diré que se trate de malas novelas. Queda clarísimo que la opinión siempre es algo subjetivo a cada persona y que mis preferencias no son las mismas de otro lector.
Ayer empecé otro libro que esta vez sí me ha atrapado. ¡Por fin!

¡Feliz día! J

No puedo vivir sin ti

¡Buenos días! Llegó el día para presentaros No puedo vivir sin ti. La sinopsis, el book tráiler, mis pocos apuntes, la historia llena de giros que llevará al final de esta trilogía. Me duele el alma dejar atrás la historia para cedérosla a vosotros. Si pudiera volvería a aferrarme a ella, a sus escenas, a cada instante, pero ha llegado la hora de dejarla ir.
Aunque la serie continuará con CEST, donde uno de los personajes secundarios cogerá protagonismo para convertirse en el principal. Le seguirán MVST y CDSFYST. Entrarán nuevos rostros, conoceremos a Kristie, Steff y Dennis y sabremos algo más de nuestros protas de ahora. Serán tres novelas autoconclusivas con tres protagonistas diferentes…
¿Empezamos con la sinopsis de NPVST?



Julia y Zack estaban destinados a encontrarse y a enamorarse a pesar de la diferencia de edad, de las dificultades y de que él es un Capitán de la Fuerza Aérea al mando del padre de Julia. La vida les ha separado irremediablemente y ahora solo quedan las piezas rotas de su corazón.
Está en una encrucijada, no sabe cómo reaccionar, su cuerpo parece petrificado, le falta el aire y de su decisión dependen muchas vidas. Quizás es demasiado peligroso dejarse llevar por los sentimientos, pero puede que no exista ninguna otra posibilidad de rehacer su vida y puede que esta vez el abismo se trague la única opción. O quizás el destino le tiene preparada una sorpresa.
Amar significa entender, confiar y superar los obstáculos, aunque atente contra cualquier lógica.



Después de los finales de Cada día te espero a ti y Un día más sin ti los mensajes de lectoras interesadas en saber qué sucede a continuación se han multiplicado. Pero no puedo explicar demasiado sin spoilear y me consta que hay mucha gente que está a la espera de tener los tres para empezar a leer…
En NPVST tenemos muchas tramas abiertas: el tema Caruso, los motivos del malo (a quien he apodado D), Tess, Swan, Diane, Bryan, el último mensaje… Demasiadas incógnitas que han de encontrar una solución al final.
Nuestros personajes evolucionan, deciden ser fuertes, hacer lo correcto y luchar por lo que creen justo. ¿Será juntos? ¿Podrán encontrar el camino para solucionar todos los obstáculos?


El aumento de la perversidad de D es determinante. Quiere impedir la felicidad de los Nelson y juega sus cartas de una forma maquiavélica, poniendo a los personajes en constantes encrucijadas, llevándoles al límite y ayudándoles indirectamente a la hora de decidir si son o no capaces de perdonar lo imperdonable.


Hay algunas sorpresas, cambios de actitudes sin perder la identidad, una resolución tajante del tema Caruso, una explicación al comportamiento de D, un final tenso como los demás, un epílogo precioso que nos prepara el terreno para CEST y cierra esta trilogía…
Y hasta aquí puedo leer. Recordad, doce de septiembre estará a la venta.


Ayer salió una nueva reseña de Un día más sin ti en el blog Between us (enlace). Lara está haciendo una labor impresionante en su blog. Le ha cambiado el aspecto y le ha quedado espectacular. Está enganchada a la trilogía, ya tiene ganas de tener el tercero. Me han encantado sus pablaras, ¿y a vosotros?
Os dejo el book tráiler. Es la primera vez que lo hago yo sola, espero que os guste…



¡Feliz día! J

¿Qué le dirías a los que empiezan?

¡Buenos días! El fin de semana ha sido perfecto, con dos días interesantes en la montaña acompañada de mi marido, la visita de mi suegra y los tíos de mi marido, un paseo con amigos y muchas horas para leer y reencontrarme con mis personajes escribiendo una nueva historia.
ECDA es una novela diferente a cómo la planteé. Cambia cada día, adaptándose a nuevas ideas, reorganizándose, sumando folios por delante y no por atrás… Y es que a veces la escritura me lleva hacia un lugar alejado del que en un inicio pensé y necesita una reestructuración de los inicios, con muchas horas de relectura y corrección.


Lo hago con ilusión, dándole vueltas a las nuevas tramas en mi cabeza, ordenando la información para crear laberintos llenos de emoción, viendo la forma en la que la historia encuentra su fluidez y sin dejar de sentir la emoción de aporrear las teclas del ordenador.
Hace poco contesté a una entrevista esa pregunta que casi siempre sale: ¿Qué le dirías a los que empiezan?  A ver, yo me siento siempre una principiante porque cada día aprendo algo nuevo. Y, a pesar de tener casi doce novelas publicadas y otras diez escritas, sigo considerándome una escritora pequeñita.


Mi respuesta siempre es la misma: disfruta del camino, no te rindas nunca, sé capaz de sentir la historia en tu interior y de saborear el proceso creativo sin dejar de ser feliz al proyectar y escribir.
El mundo literario no es fácil, o como mínimo nunca lo ha sido para mí. Tardé trece años en publicar mi primera novela y fue autopublicación en Amazon. Pasé unas épocas horribles, con la frustración como compañera. Me enfrenté a una realidad muy distinta a la esperada, con el alma continuamente en espera y los nervios crispados.


Hasta que un día descubrí la magia de escribir, la felicidad de reunir a unas cuantas amigas que me leían y comentaban mis manuscritos, de vibrar con cada creación, con cada protagonista, con cada historia. Y entonces entendí lo verdaderamente importante: disfrutar de la escritura.
Crear los tableros de Pinterest mientras dibujo la trama en mi mente, la banda sonora para darle un tono, los sentimientos que van a escaparse al papel, un mundo paralelo… Eso es lo que me impulsa a no dejar nunca de escribir ni de soñar.


El viernes salió una nueva reseña de Un día más sin ti en el blog Estoy entre páginas (enlace). Cristina parece contenta con los giros de la trama, con los nuevos personajes, con la intensidad de la escritura… Es bonito leer estas opiniones…

¡Feliz día! J   

La prudencia ante todo

¡Buenos días! Mientras me planteo cómo encarar algunas tramas de mi nueva novela en la cabeza preparo cosas para las antiguas, las repaso, las releo, las siento de nuevo crecer en mi interior.
De los muchos mensajes que recibo para que os cuente algo acerca de No puedo vivir sin ti hay algunos que me hacen sonreír por cómo se describen los sentimientos de la lectora en ellos.  Es bonito sentirme acompañada por ellas y saber que mis «niños» han logrado llegarles al alma.


No puedo hablar todavía de la novela, no me dejan ni publicar la sinopsis, pero prometo una trama llena de intensidad, pasión, acción y muchos obstáculos para superar. Un final bonito, aunque con un toque. Un epílogo necesario para cerrar la historia. Y unos personajes que han evolucionado con el tiempo, aunque sin perder nunca su identidad.
Llevo demasiado tiempo hablándoos de ellos, dejando una huella impresa de lo que significan Julia y Zack para mí, intentando desligarme de un par de personas inventadas que se han introducido en mi alma para tatuar ahí su esencia, sus nombres, su paso por mis libros. Supongo que necesito desengancharme.


Estas últimas semanas me han pasado algunas cosas sorprendentes. Todavía me quedo absorta muchas veces releyendo los mensajes, reviviendo las llamadas telefónicas, asimilando los e-mails…
Es una sensación extraña, de irrealidad, junto con una vocecita que me susurra al oído que no va a pasar nada grande después, que solo es una nota de ilusión exenta de esperanza.


Hace unos años hubiera saltado de emoción, hubiera llorado como una idiota, me hubiera puesto a temblar, a tartamudear incluso al coger el teléfono, emocionada, saboreando la posibilidad de tocar el cielo, a la espera de ese quimérico momento donde todo cobrara sentido.
Y ahora… Pues me parece genial, para qué nos vamos a engañar, pero se impone la prudencia. Porque al final es como cuando buscas trabajo, puedes ir a muchas entrevistas con la ilusión de saber que te han venido a buscar para acudir, pero al final encontrarte con que no os entendéis o con que hay otro candidato mejor.


Vale, me voy a permitir tirar dos cohetes, a sonreír, porque al final se trata de disfrutar la parte positiva de cada instante, pero nunca más me voy a dejar arrastrar por la ilusoria sensación de que algo grande está por venir. Con algo pequeñito me conformo…
La pura verdad, esa que subyace en el fondo de mi corazón, es que la vida me ha llevado a un lugar donde valoro cada logro como si fuera el mejor y en el que aprecio cada una de las metas conseguidas, aunque sean a pequeña escala. Y a veces es mejor quedarse con una pequeña victoria que desear ganar una guerra imposible.

¡Feliz día! J

Templar el carácter

¡Buenos días! Sigo sin solucionar del todo mi problema de internet en casa, aunque he conseguido navegar con el ordenador. Parece mentira lo difícil que es acostumbrarse a la falta de tecnología, volver a mirar la tele convencional, estar desconectado del mundo…
Últimamente se suceden las noticias interesantes, pero me he dado cuenta de que me tomo las cosas de una forma diferente. No me deslumbran las llamadas ni las propuestas porque tengo un sexto sentido que me indica una realidad diferente a la de antes. Quizás no salga nada y acabe en el mismo lugar en pocos días y no quiero vivir pendiente de una espera interminable.


El paso de los años me ha cambiado en muchísimos aspectos. A veces, cuando doy vida a un personaje y me planteo cuál va a ser su evolución, me entra miedo en algunos aspectos porque me parece difícil un cambio demasiado agresivo.
Se puede moldear el carácter, encontrar una senda para avanzar hacia un estadio distinto, pero en el fondo hay una forma de ser que subyace siempre. Si eres frío y metódico no puedes convertirte de repente en temperamental, pasional y lleno de sentimientos. Tampoco puede pasar al revés.


El ejemplo más claro de esta realidad es Lúa, la protagonista indiscutible de Un último día conmigo. Es una mujer racional, con una tendencia insana a aprisionar sus sentimientos sin darles salida, incapaz muchas veces de dejarse llevar, con una rigidez de carácter que va flexibilizándose poco a poco, pero nunca llega al otro extremo.
Eso mismo me ha pasado a mí. He perdido ese idealismo del inicio, esa emoción primaria que me hacía sentir a punto de dar un giro a mi vida, esa sensación de estar en la cresta de la ola, presa de las esperas. Con el tiempo he atemperado esas emociones, convirtiéndolas en las que me llevan a crear historias, a moldear un mundo ajeno a mi ahora, a sumergirme en tramas intensas.


Ya no veo una escalera interminable frente a mí ni me imagino en la cima en cuatro segundos. Pienso cada giro, medito con tranquilidad y le doy la dimensión justa a cada instante. No quiero dar un paso en falso porque me he deslumbrado ni tirar cohetes antes de hora ni dar saltitos de alegría por pequeños logros. Prefiero pisar suelo firme, encontrar una senda realista y ser feliz sin construir castillos en el aire.


Estas últimas dos semanas se han llenado de llamadas imprevistas. Hace unos años hubiera dado saltitos de alegría, en cambio ahora mi reacción es más templada. Prefiero ser más fría, analizar a realidad y no dejarme llevar sin tener un mínimo de seguridad. Aunque nunca dejaré de sonreír ante estas emocionantes llamadas ni de ver el lado maravilloso de haber llegado hasta aquí. Pase lo que pase esa parte es increíble.

¡Feliz día! J

Crear personajes

¡Buenos días! Este fin de semana he trabajado muy duro para terminar la quinta corrección de NDDB. En números he de decir que desde mi primer borrador he sumado más de diez mil palabras y veinte folios.
Me gusta muchísimo el resultado. La ayuda de Senda siempre es inestimable porque aunque algunas veces me ofusque al escuchar sus opiniones, al final encuentro la forma de adaptarlas para mejorar de forma notable el texto.
En CDTEAT sus aportaciones llevaron a escribir dos novelas más y a alargar el principio, creando la magnífica salida de Zack y Julia a la feria y los bailes en el Maggi’s.


A veces necesito un empujoncito para crear esa magia que acaba de dejar redondo un manuscrito, ver más allá de mis narices, descubrir dónde alargar o dónde cortar, cómo aportar elementos que consiguen más o menos intensidad, qué escenas no son creíbles o incluso algunos aspectos de la trama que no acaba de cuajar.
La mirada crítica es necesaria y más a mi velocidad de escritura. Y contar con personas capaces de darme su opinión sin sentirse intimidadas, sin mentir, exponiéndose a mis réplicas, es más importante que le propio proceso creativo. Porque ellas son quienes aportan esa luz que ilumina el manuscrito para brillar.


Ser capaz de rectificar es una cualidad imprescindible para mejorar. Lo sé desde el inicio, cuando absorbía cualquier crítica para adaptarla a mis escritos, cuando me dedicaba a subrayar frases importantes en los libros ajenos, cuando grababa conversaciones para mejorar diálogos.
Una de las mejores formas de nutrir los escritos de emociones y verosimilitud es observar el entorno. Desde niña he tenido la mala costumbre de fijarme en las personas que me rodean al salir de casa. En los restaurantes escucho las conversaciones ajenas, me fijo en las reacciones de los comensales, estudio sus gestos, su forma de ser. A veces incluso verbalizo mis impresiones acerca de su diálogo.


Crear personajes significa cambiar el punto de vista en una misma situación para vivirla a través de sus ojos. Es uno de los ejercicios más enriquecedores de esta profesión porque mientras me pongo en el lugar de alguien distinto a mí logro evaluar cómo afecta cada acontecimiento desde diversos prismas.
Yo soy pasional, empática, impulsiva, controladora, creativa… A veces ponerme en el lado racional de algunas situaciones me cuesta un montón, por eso es enriquecedor buscar retos en cuanto a personajes se refiere, meterme en las mentes ajenas, pensar de otra manera.

¡Feliz día! J

Tipos de romántica

¡Buenos días! Por fin viernes. Lo digo con la boca grande y la ilusión de descansar al fin durante dos días. Lo necesito, esta semana ha sido dura, con demasiados instantes estresantes y un par de jornadas de tranquilidad me irán de perlas para rehacerme.
A veces creo que mi forma de sentir y empatizar con los demás dista muchísimo de la normalidad, pero a medida que avanzo en este loco mundo de la escritura me doy más cuenta de que no soy la única.
Sentir es la base para crear personajes, por lo menos en mi caso. Una de las mejores aportaciones de la escritura es la capacidad de meterse en la mente de otro, de buscar sus reacciones, de entenderlas y de adaptarlas a mi forma de ver la vida.


No es lo mismo una new adult (NA) que una romántica adulta (RA). En la NA los diálogos han de ser fluidos, picantes, con un punto de frescura propia de la adolescencia. Los romances son más apasionados porque a esa edad todo se amplifica dándole una dimensión demasiado elevada.
En cambio en el RA la forma de hablar de los protagonistas es más seria, tiene unos matices diferentes y suele indagar mucho en las personas, en su pasado en conocerse. Aquí los romances pueden ser apasionados y precipitados, pero han de ir acompañados de algo más de racionalidad, con pensamientos menos impulsivos.


La NA se centra en los problemas de los jóvenes que alcanzan la edad adulta, pero todavía tienen mentalidad un poco infantil. Son adultos, tienen capacidad legal para ser los dueños de sus vidas, sin embargo han de enfrentarse a un mundo para el que muchas veces todavía no están preparados. Universidad, empezar a trabajar, aprender a espabilarse, los amores, los estudios, decidir el futuro, las relaciones con los padres…


Cuando escribo RA intento darle otra profundidad, aunque en la vida muchas veces nos encontramos con adultos que todavía no han madurado, sobre todo en algunos aspectos, y su forma de comportarse puede parecer infantil. Sus problemas son diferentes a los de los jóvenes. Laborales, económicos, familiares… Hay que tratar otros temas ya que cuando te haces mayor las responsabilidades cambian.
Ambos géneros me gustan, por eso los alterno. La Serie Sin ti es NA y, aunque Zack tiene veintiocho años, sigue siendo inmaduro en algunas facetas de su vida. Hay tantos hombres de esa edad con formas parecidas de comportarse… Luke también es joven, con una cantidad insana de ideas fuera de lugar, en cambio Swan tiene un punto más madura. Y Dennis… Os dejaré conocerlo algún día.


En cambio Un último día conmigo es RA. En esta novela se exploran las relaciones, la infelicidad, la rotura de un matrimonio y cómo cada una de las partes logra recomponer las piezas poco a poco. Hay un hilo conductor donde Lúa consigue entender que se conformó con una situación que no la hacía feliz, ni a ella ni a Cesc, y logra deshacerse un poco de la coraza que retenía sus emociones, aunque nunca deja de ser ella.

¡Feliz día! J