Dale una oportunidad

7:07 Pat Casalà 0 Comments

¡Buenos días! Necesito dormir, despejar mi cabeza, dejar de darle vueltas a las cosas y seguir adelante con mis mil proyectos (claro, eso de tener mil a la vez es el problema…).
Me siento como si estuviera en una vagoneta de una montaña rusa de emociones. Hay instantes en los que me despeño por una cuesta empinada y otros en los que subo hasta la cima a una velocidad de vértigo. Y es que últimamente no paran de pasarme cosas que me hacen zozobrar.
Las reseñas sobre Dúo son muy buenas, consiguen levantarme una sonrisa. Es una pasada saber que llegas a los lectores con las emociones, porque si algo busco a la hora de escribir es despertar los sentimientos, atrapar a la persona que hay detrás de las páginas con el interior de los personajes.


Para mí un libro ha de lograr introducirte en la piel de cada uno de los protagonistas, sentir, vibrar y expandirte con sus aventuras. Margaret es una persona alucinante para mí, su cambio a lo largo de los años fue una sorpresa, porque empecé esta novela con la historia del presente y en ningún momento imaginé que ella se convirtiera en el verdadero eje de la trama.
A veces pensar en cómo surge una idea me hace sonreír. Este libro se titulaba Dale una oportunidad y fue fruto de una cita a ciegas que le organizamos a una amiga y que acabó exactamente como la historia de Iris y André. Por eso cuando mis beta me pidieron un cambio en esa parte no quise hacerlo (y en las reseñas se señala lo mismo, pero sucedió en la vida real), fue un instant love.

Marguerite y André

A medida que indagaba en la vida de André supe que debía escribir la historia de Margaret, fue una revelación, una necesidad. La primera versión no contenía las cartas del abuelo André, era más corta y menos compensada. A la quinta corrección, cuando ya hacía unos meses que había dado por terminado el manuscrito, lo volví a revisar y descubrí que faltaba la visión de él, que un amor así no puede contar solo con la versión de ella.
Aprendí mucho acerca de la Segunda Guerra Mundial, descubrí cómo un amor puede marcar tu vida, me inventé una correlación entre las cartas y la situación de Margaret, busqué la manera de que fuera el destino quien decidiera en un momento dado y terminé la novela de la única manera posible.

Julia y Zack

A medida que avanza el tiempo le tomo más cariño a la novela romántica, consigue llevarme a límites insospechados, me llena de sonrisas, de suspiros y de alegrías. Es como volver a vivir ese primer amor, con la fiereza indomable de las miradas, los guiños, los nervios…
Mis dos protagonistas femeninas más intensas han sido Margaret y Julia. Una por el cambio experimentado durante su vida, madurando a base de golpes, y la otra por su carácter fuerte, su manera de ir a por todas, su empuje para llegar a la cima de sus aspiraciones sin desfallecer.
Os invito a leer la reseña Dúo realizada por Beatriz en el blog Nada tiene su momento (enlace). Me ha emocionado.

¡Feliz día! J

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